PROPOSICIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL DE LA AGRUPACIÓN CIUDADANA INDEPENDIENTE PARA ARANJUEZ (acipa) AL PLENO DE LA CORPORACIÓN SOBRE MEJORAS DE LA MOVILIDAD PEATONAL Y TRÁFICO RODADO CON MOTIVO DE LA DEMOLICIÓN DEL PUENTE DE LA ESTACIÓN.
En 2009 se presentó el Plan de Cercanías para el núcleo de Madrid, contando con el entonces ministro José Blanco y la presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre. Se trataba de un compendio de medidas con un horizonte de terminación de quince años y una inversión de aproximadamente 5.000 millones de euros, siendo uno de los corredores más beneficiados el de la Línea C-3. Además, estas obras iban a transcurrir en paralelo con la construcción de la plataforma logística intermodal en el sector X, convirtiendo Aranjuez en el por entonces epicentro de la intermodalidad del transporte regional tras Abroñigal, incluso con la pretensión de sustituir a la vetusta terminal madrileña.
Una de las medidas de mayor enjundia suponía el desdoblamiento de las vías entre San Cristóbal y Aranjuez, aumentando la capacidad de la plataforma (teniendo en cuenta que se trata de plataforma compartida de cercanías, media y larga distancia y mercantes) además de una propuesta novedosa que iba a implicar el cambio de recorrido de la C-3, acercando las estaciones a los núcleos urbanos.
En el caso de Aranjuez, no se trataba solo de un desdoblamiento sino de la construcción de un nuevo ramal ferroviario que iba a rodear los Sotos Históricos para, siguiendo un trazado paralelo a la A-4, ingresar a la ciudad por la zona oeste. La idea era sacar el tráfico de mercancías, peligrosas en algunos casos, de unos Sotos y Huertas Históricas Patrimonio de la Humanidad, amén de facilitar una mejor conexión entre el futuro puerto seco del sector X con los corredores a Levante y Madrid.
Lamentablemente, la crisis económica ocasionada por el estallido de la burbuja inmobiliaria hizo que este proyecto jamás se ejecutara. Ni esta circunvalación ferroviaria para mercantes ni el puerto seco pese a las intentonas de hace ocho años. La idea de sacar las mercancías de nuestros Sotos Históricos no solo no han fructificado sino que parece que se van a incrementar sensiblemente en los próximos años.
Todo en base al nuevo proyecto de las autopistas ferroviarias. Unos trazados que reconocen la posición estratégica que tenemos dentro del mapa del tráfico de mercancías pero que no parecen ser el aldabonazo para que nuestra ciudad albergue una terminal logística intermodal. Sí que parece no obstante que nos vamos a beneficiar (nótese la ironía) de un sustancial aumento del tráfico de trenes de mercancías por una plataforma viaria ya bastante saturada.
El proyecto de autopistas ferroviarias conlleva además una serie de pasos o medidas de singular importancia para nuestra ciudad. El eje Algeciras-Zaragoza (el puerto de contenedores más importante del Mediterráneo y uno de los nodos logísticos más importantes de España respectivamente) facilitando el transporte ferroviario de mercancías a lo largo de la península. El traslado de los remolques y cabezas tractoras sobre la plataforma ferroviaria implica un aumento de la altura de los convoyes lo cual tiene una importante incidencia sobre la infraestructura.
El gálibo de los pasos superiores y pasarelas sobre el trazado de la futura autopista ferroviaria fue objeto de estudio en el año 2021. En base a dicho estudio, se elaboró un proyecto en relación al paso superior ubicado en el punto kilométrico 48,600 de la línea ferroviaria Atocha-Alcázar de San Juan, situado en la cabecera sur de la estación de Aranjuez, siendo uno de los puntos de entrada a la ciudad desde la A-4 y la R-4. Este puente tiene la categoría de “histórico”, construido entre 1922 y 1926 (cumple su centenario en estas fechas) por lo que cualquier intervención sobre el mismo está (o debería estar) sujeta a rígidos condicionantes de conservación patrimonial.
Como lo que se pretende es una mejora del gálibo actual para permitir el paso de los grandes mercantes, y no siendo compatible construir un paso alternativo a su lado por estar el vial que lo atraviesa (la calle Toledo) dentro del entramado urbano, se debería actuar sobre la propia estructura del puente. La solución por la que han optado finalmente es la de actuar solo sobre el tablero
Como es fácil deducir, la elevación del gálibo supondrá la demolición y elevación del tablero actual, además de la actuación sobre las rampas de acceso tanto este como oeste. Estas actuaciones conllevarán la retirada cuidadosa de los elementos de piedra del pretil, amén de la ampliación del tablero por el lado norte, lo que también implicará la eliminación de parte del arbolado existente junto al puente.
Tal y como puede verse, se tratará de actuaciones muy complejas que conllevarán que el acceso este-oeste por la calle Toledo quede cercenado por un plazo de tiempo cercano a un año de duración, lo que generará muy importantes problemas tanto a vecinos como trabajadores de las empresas vecinas, amén de la movilidad de entrada y salida desde y hacia la autovía A-4.
El propio ADIF ha planteado una serie de escenarios de movilidad para minimizar las molestias a los vecinos y visitantes, si bien como siempre decimos sus actuaciones suelen caracterizarse por una proverbial falta de transparencia. No obstante, en este caso si podemos decir que ha propuesto una serie de alternativas para la movilidad peatonal y automovilística que hoy por hoy son las únicas que conocemos.
Afecciones al tráfico rodado: Dado que además de sobre el tablero se actúa sobre las rampas de acceso, la realización de estos trabajos implicará el corte total de la Carretera de Toledo entre la glorieta de Robert Bosch y el entronque con la calle Escuadra. Detalla ADIF en la memoria del proyecto que “el corte temporal del puente sobre el ferrocarril “no supondría un condicionante insalvable para el tráfico de vehículos “ya que existe la alternativa de un desvío alternativo por el Paseo del Deleite” y además no parece importante el tráfico de este vial dado que “ni siquiera acoge el tráfico de la relación Aranjuez-Toledo” ya que se desvía este tráfico en su mayor parte por la N-IV.
De esta forma, parece que desde ADIF no se valora convenientemente la importancia que sí tiene el puente para los recorridos, no ya interurbanos sino dentro de la propia ciudad. No solo porque en el eje de la Carretera de Toledo hay importantes infraestructuras y centros de trabajo importantes sino porque el desvío que se plantea no solo aprovecharía viales amplios (aunque ya muy saturados) como el Paseo del Deleite sino también calles en muy mal estado o con sección insuficiente, o ambas (como la calle Traviesas)
Como puede verse en el itinerario propuesto en la memoria que recoge el proyecto de obras, hay un claro cuello de botella en un vial que no está preparado en realidad ni para el tráfico que soporta actualmente, y nos referimos a la calle Traviesas. Un vial que debería ser objeto de un profundo replanteo y reforma al albur del desarrollo urbanístico empantanado en la zona (para variar) y que en absoluto está preparado para recibir el tráfico de la Carretera de Toledo dirección estación o norte de la ciudad.
Ha habido varias propuestas de grupos políticos para trabajar en este ámbito, independientemente de la obra del puente. Desde Coalición por Aranjuez (además de por nuestra parte en el pasado) se ha pedido la iluminación de la Carretera de Toledo en su entronque con la prolongación del Paseo del Deleite y desde el PSOE se pidió hacer unidireccional la calle Traviesas creando un circuito de circulación norte-sur empleando la calle Montserrat. En este sentido hay que decir que sí se ha trabajado desbrozando la Carretera de Toledo, instalando ojos de gato en los laterales para mejorar la visión nocturna y entendemos que se estará trabajando en mejoras de la iluminación. En cuanto a las mejoras en la calle Traviesas, estas se han centrado, en lo esencial, en el lateral peatonal, pero insuficiente a nuestro parecer. Entendemos que debería trabajarse ahora que todavía se puede en un plan de tráfico que evite estos cuellos de botella y evite posibles molestias a vecinos y entorno antes de que se produzcan.
En cuanto a la movilidad peatonal a ambos lados del puente, la situación ofrece más dudas y menos alternativas, ya que no existe ningún paso elevado alternativo en las inmediaciones. En las obras de demolición de tableros que ya ha ejecutado ADIF en municipios como Alcalá de Henares otros viaductos o pasarelas han asumido la labor del puente derribado mientras han durado las obras. Obras que debemos decir se han retrasado incomprensiblemente y han dejado cortados estos puentes más de un año, un antecedente nada halagüeño para nuestros intereses. Pero volviendo a la cuestión de la movilidad, aquí no tenemos pasarelas alternativas, ni mucho menos cercanas, para el tránsito peatonal.
Sí existe un paso inferior bajo las vías en la cabecera norte de la estación, que según la memoria “daría un servicio aceptable a los movimientos peatonales entre la estación y la zona industrial. Para los trayectos este-oeste y viceversa esta solución de paso alarga considerablemente la longitud del recorrido pero no existe una alternativa viable que la mejore”. También añade que “el paso actualmente se encuentra en muy mal estado de conservación como puede observarse en la siguiente imagen”.
Dado el pésimo estado en el que se encuentra el paso inferior se ha propuesto el revestimiento de los hastiales y la losa superior mediante paneles tipo sándwich para darle un aspecto más agradable, amén de proyectar un sistema de iluminación y de vídeo-vigilancia, sin que hayan trascendido muchos más detalles.
Por un lado, creemos que ni siquiera se ha tenido en cuenta que no solo tenemos una zona industrial en la parte oeste del puente, ya que existe un bloque de viviendas (el residencial Puerta de Toledo) y por otro que ni siquiera se han valorado alternativas que tampoco (entendemos) supondrían un coste adicional muy alto como la instalación de una pasarela o paso superior temporal como los que vemos en muchas obras sobre vías de tren y autovías. Sea como fuere, esta parte es quizá la más problemática de la obra, y a tenor de lo que se nos traslada por parte de vecinos y trabajadores es la que más incertidumbres sin resolver les genera.
Como ya anunciamos el pasado mes de enero, las obras de demolición del tablero y las rampas de acceso al Puente de la Estación o de la Azucarera ya están adjudicadas. Ya está establecida en la memoria los pasos de la obra, las áreas que recibirán los inertes y demás escombros derivados de la demolición, el acopio de materiales, las casetas… y se trata de unas obras que van a convivir en espacio y tiempo con el final de las obras de mejora del Trazado de Sabatini y el inicio-terminación de las obras de mejora y readecuación del aparcamiento exterior de la estación. Esto quiere decir que si no existe una precisa coordinación y una solución aceptable al problema de movilidad a ambos lados de las vías podemos encontrarnos con una situación de colapso. Colapso tanto más inaceptable teniendo en cuenta que llevamos casi dos años advirtiendo desde acipa sobre la incidencia de estas obras.
Creemos, no obstante, que estamos a tiempo. A tiempo de mejorar la información a transmitir a vecinos, trabajadores y responsables de los establecimientos terciarios de la zona, a los visitantes al Cementerio de Santa Isabel y a tiempo de coordinar e implementar las mejoras correspondientes a las soluciones provisionales planteadas por la empresa que ha diseñado el proyecto de ejecución. Pero eso exigiría a nuestro juicio la puesta en marcha de medidas encaminadas a mejorar precisamente la coordinación y la información. Cuando se va a llevar a cabo una obra de gran envergadura pedimos reiteradamente la convocatoria de la Comisión de Obras (que ya debería haberse convocado) pero teniendo en cuenta la importancia de la obra y las afecciones que de cara a la movilidad se van a producir creemos necesaria la convocatoria extraordinaria de una reunión del Pacto de la Movilidad. Un pacto que en su momento se acordó que tuviera una periodicidad semestral pero que de momento no se ha convocado.
Es necesario una convocatoria extraordinaria en la que estén presentes, además de los tradicionales invitados, los vecinos de las zonas aledañas, tanto los afectados por los cambios en la movilidad como de aquellos que van a ver elevada la presión de tráfico en zonas ya de por sí muy precarias (Puerta de Toledo y Traviesas) así como representantes de trabajadores de las empresas de la zona, así como a los técnicos que el Ayuntamiento estime convocar.
Por todo ello, La Agrupación Ciudadana Independiente para Aranjuez (acipa) eleva al Pleno de la Corporación la siguiente Proposición, solicitando al equipo de gobierno:
- Que se convoque a la mayor brevedad una reunión extraordinaria del Pacto de la Movilidad para tratar las afecciones a la movilidad peatonal y al tráfico que van a generar las obras de demolición del Puente de la Estación, contando para ello con los vecinos afectados, trabajadores así como el resto de miembros participantes habituales.
- Que se inste al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias la puesta en marcha de soluciones alternativas y adicionales a la recuperación del paso inferior en la cabecera norte de la estación del ferrocarril.













