COMIENZAN LAS ACTUACIONES PARA LA REHABILITACIÓN DEL MOLINO Y EL MIRADOR DEL PUENTE, RECUPERANDO ESTE EMBLEMÁTICO ENTORNO FRENTE AL PALACIO REAL DE ARANJUEZ
Los primeros trabajos permitirán avanzar en la recuperación de uno de los enclaves históricos más singulares del Paisaje Cultural de Aranjuez, a orillas del río Tajo.
Aranjuez, 4 de agosto de 2026
Han comenzado las actuaciones previas para la rehabilitación del Molino y el Mirador del Puente, un espacio de gran valor histórico, patrimonial y paisajístico situado frente al Palacio Real de Aranjuez y a orillas del río Tajo.
Los trabajos que ya se están llevando a cabo consisten en el desbroce del entorno para facilitar el desarrollo de la actuación, la realización del estudio arqueológico y la consolidación de determinados paramentos, intervenciones imprescindibles para avanzar en la recuperación de este enclave.
El Alcalde de Aranjuez, Miguel Gómez Herrero, ha visitado el inicio de estas actuaciones y ha destacado que «la recuperación del Molino y el Mirador del Puente supone un paso decisivo para devolver a los ribereños un espacio de enorme valor histórico, paisajístico y patrimonial. Estamos recuperando parte de nuestra identidad y poniendo en valor un enclave único frente al Palacio Real, para que pueda ser disfrutado por vecinos y visitantes».
Asimismo, se ha licitado la elaboración del proyecto de rehabilitación, que se desarrollará en cuatro fases, con una ejecución prevista de una fase por año.
El proyecto cuenta con una financiación de 350.000 euros por parte de la Comunidad de Madrid, destinada a la recuperación y puesta en valor de este espacio histórico.
En una primera fase se abordará la redacción del proyecto, la intervención arqueológica y las actuaciones previas de derribo de elementos añadidos, desbroce y acondicionamiento del entorno, sentando las bases para el desarrollo de las siguientes fases de la rehabilitación.
Un enclave con siglos de historia
Los orígenes del molino harinero se remontan al Renacimiento, cuando Juan Bautista de Toledo proyectó la presa hoy conocida como Presa de Palacio para facilitar la navegabilidad del río Tajo. A lo largo de los siglos fue objeto de diferentes modificaciones y llegó a ser el único molino de este tipo que permaneció en funcionamiento hasta el siglo XX.
En la actualidad, los vestigios arqueológicos conservados corresponden a dos canales paralelos construidos en ladrillo, parte de las esclusas que regulaban la entrada del agua y el pretil sobre el río, elementos que constituyen un importante testimonio del patrimonio hidráulico de Aranjuez.
La rehabilitación permitirá recuperar este espacio, mejorando su conservación y contribuyendo a poner en valor uno de los enclaves más representativos del Paisaje Cultural de Aranjuez, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.








