El nuevo barrio de AGFA será ejemplo de desarrollo sostenible. Dispondrá de una red separativa de aguas pluviales y residuales; recogida neumática de residuos; e iluminación pública mediante planta solar fotovoltaica. De cada euro público destinado a esta zona se generarán 7 euros de inversión.
SAVIA transforma los terrenos de AGFA SAVIA ha transformado los antiguos terrenos de AGFA en una urbanización modélica. Su intervención supone un «nueva forma de hacer ciudad», que recupera terrenos de una antigua factoría para convertirlos en un proyecto sostenible, respetuoso con el entorno y con infraestructuras y dotaciones de servicios de alta calidad, en el que destacan una red separativa de aguas pluviales y residuales; recogida neumática de residuos; e iluminación pública mediante paneles fotovoltaicos.
La urbanización ocupa una superficie de 231.645,54 metros cuadrados, que posibilita la construcción de 1.372 viviendas: 710 de precio limitado; 520 protegidas y 142 libres unifamiliares. La propia empresa SAVIA dispone en esta nueva urbanización de dos parcelas (la 82 y 83, ya en proceso de edificación) destinadas a la construcción de viviendas protegidas y, por tanto, a precios asequibles.
El ámbito cuenta con un total de 21.600 metros cuadrados de suelo que se dedicarán a equipamientos sociales y servicios urbanos distribuidos en tres parcelas: el Colegio Carlos III, en funcionamiento desde el inicio de las obras de la urbanización; la Central de Recogida Neumática, que incorpora una planta de energía solar; y una tercera parcela destinada a actividades socioculturales.
INVERSIÓN Y EMPLEO
La inversión total, financiada por Caja Castilla-La Mancha, asciende a 227 millones de euros, de los que sólo 28 corresponden a la iniciativa pública. El alcalde de Aranjuez, Jesús Dionisio, destacó que «por cada euro público invertido en la fase inicial, se generarán 7 euros de inversión público-privada en la fase de edificación».
Durante el proceso de desarrollo de la zona se van a movilizar hasta 3.200 empleos. Para el alcalde de Aranjuez, Jesús Dionisio, "la construcción bien entendida no sólo es buena, sino que genera riqueza y empleo". Con las plusvalías de los terrenos no sólo se ha permitido la instalación de Cortefiel en la ciudad, sino que también se han generado infraestructuras públicas como los parques del Raso de la Estrella y de la antigua harinera, el Polideportivo Municipal de Olivas o el Centro Cultural de Las Aves.
La estación neumática de recogida de basuras cuenta, en su cubierta, con un sistema de placas solares que permite su autoabastecimiento y que también dota de energía al alumbrado público del barrio, compuesto por 385 farolas de bajo consumo. El responsable de Unión FENOSA, Julián Prado, asegura que la subestación eléctrica que se ha construido en la zona, llamada Nuevo Aranjuez, servirá para suministrar los 10.000 vatios de potencia que requiere toda la urbanización. No obstante, la subestación de AGFA, que quedará blindada para evitar ruidos y ofrecer seguridad, estará también conectada con la estación eléctrica de Aranjuez, garantizando la calidad del suministro.
El director de las obras de urbanización, Alejandro Arcas, explica que por primera vez en Aranjuez se ha establecido un sistema de recogida de aguas que discrimina las fecales de las pluviales. El agua de lluvia, al circular en una red independiente, es posible conducirla y verterla directamente al río Tajo mediante una estación de bombeo, soterrada, que se encuentra a 860 metros de longitud del cauce del río.
El desarrollo de AGFA también contará con la primera estación de recogida neumática de basuras de Aranjuez. Se trata de una estación diseñada por el Estudio Gómez y Atienza y gestionada por la empresa Envac Iberia, especializada en este tipo de sistemas. Su director, Carlos Bernat, explica que trabajan con más de 600 plantas similares en todo el mundo. La red de Aranjuez dispondrá de 2.200 metros de tuberías subterráneas con un diámetro de 50 centímetros que, ediante un sistema de corrientes de aire, absorben la basura (bien orgánica, bien envases) que se deposita en alguno de los puntos de recogida situados a lo largo de la urbanización. De esta forma, se eliminan olores y se facilita la recogida.
Comenzar la casa por los cimientos. El barrio de AGFA, próximo al Jardín del Príncipe, empezará a construirse una vez que concluyan definitivamente las obras de urbanización, con lo que ello implica en redes de abastecimiento, accesos, dotaciones y zonas verdes, cuya ejecución ha corrido a cargo de la empresa Isolux-Corsan. A la urbanización, se podrá acceder por cinco puntos. Uno de ellos permitirá la conexión desde Moreras hasta la calle de la Reina, a través de la calle del Trinquete; y dos accesos serán amplias entradas peatonales desde la calle Moreras.
En su cuidado entramado urbano, el barrio destaca por los paseos peatonales lineales y arbolado exclusivamente peatonal de que dispone, además de amplias zonas verdes y espacios libres. De hecho, la urbanización ya cuenta con dos áreas de juegos infantiles. La primera de ellas junto al colegio Carlos III y la segunda, en la zona verde lineal del Canal de las Aves.
Entre los datos de la urbanización, SAVIA ha contabilizado 95 papeleras instaladas, 82 bancos, 3 fuentes y 3 aseos para mascotas, así como cuatro paneles informativos electrónicos con transmisión de datos mediante red de telefonía móvil. Por último, la urbanización cuenta con una red de carriles bici de una longitud total de 1,4 kilómetros, situados en las aceras y diferenciados por el color y el tipo de pavimentación.
Para el portavoz del Ejecutivo Municipal socialista, Manuel Romero, «la urbanización de AGFA es un modelo de urbanismo que se contrapone y se diferencia perfectamente del desarrollado por el Partido Popular en La Montaña, con los problemas que ha conllevado y por todos sobradamente conocidos».