Por los valores de su territorio, por su posición estratégica entre Madrid y Toledo y por la alta cualificación de su sociedad, Aranjuez fue en los años 50 el primer núcleo de la región madrileña (al margen de la capital), tanto en rango poblacional como productivo innovador.
Pero desde entonces hasta hoy, Aranjuez ha perdido paulatinamente peso industrial y ha entrado en un proceso de obsolescencia y retraso como Ciudad Productiva. Para invertir urgentemente esta tendencia, el Gobierno Municipal ha presentado un Plan Industrial, tan ambicioso como necesario.
PLAN INDUSTRIAL: MÁS SUELO PARA NUEVAS ACTIVIDADESEl suelo industrial de Aranjuez es hoy tres veces inferior al existente en municipios como Getafe, Pinto y Valdemoro. Un total de 767.774 metros cuadrados, con una ocupación del 40%. Ni un solo polígono competitivo, sino pequeñas áreas que, como el Gonzalo Chacón, rondan los 220.000 metros. Pese a ello, la mayor parte de las industrias de Aranjuez son innovadoras, de tecnología avanzada y andan necesitadas de nuevos suelos para modernizar su producción en polígonos que le aporten sinergias.
El Plan Industrial presentado el 2 de diciembre de 2008 por el alcalde Jesús Dionisio da respuesta a esta necesidad. Un Plan que cuenta con el apoyo de empresarios y sindicatos, pero que, en última instancia, depende de la Comunidad de Madrid; la misma administración que lleva sin evacuar desde abril de 2007 un simple informe para dar luz verde al sector X del Cerro de la Linterna.
EMPLEO EN RIESGO
Sin nuestra ciudad subida en el tren de la productividad, pierde Aranjuez y pierde la propia Comunidad. Con 189,1 Kilómetros cuadrados, Aranjuez es el término municipal de mayor extensión de la región, sin considerar la capital. Hoy, la recalificación de suelo, pensando sólo en la relocalización industrial de empresas ribereñas, supondría entre 4.000 y 5.000 empleos directos y otros tantos indirectos.
A través de una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU, de 1996), Las Cabezadas serán un Parque Empresarial de 17 Hectáreas, que contará con zona comercial (6 Ha.), zona hotelera y suelo dotacional (2 Ha.). En total, más de dos millones de metros cuadrados para nuevas actividades productivas, entre las que se contempla la construcción de 3.000 nuevas viviendas de todas las tipologías.
De Las Cabezadas, el Gobierno Municipal quiere hacer una zona de alta tecnología, de industria “limpia”, con empresas que orienten sus fachadas al norte y al sur. La reserva de suelo para este fin es de 224.360 metros cuadrados del total del sector.
En el área de Las Cabezadas, el Ejecutivo mantiene su proyecto de construcción de un Canal de Remo y Piragüïsmo, que relanzaría a nuestra ciudad en el campo del ocio-deportivo. Se trata de una dotación estratégica para la localidad, que entronca con la tradición ribereña en este deporte, del que somos campeones.
El Cerro de la Linterna suma una superficie de 483.290 metros cuadrados en cuatro sectores: Sector XI (donde se ubica íntegramente Cortefiel); Sector X (95.000 metros cuadrados de industrial neto), promovido por SAVIA; y los Sectores IX-A y IXB, que juntos suman 130.000 metros cuadros de suelo industrial neto.
Para completar la zona y hacer de ella un área industrial con posibilidades para la relocalización de industrias, el Plan Industrial propone la recalificación de 90 a 120 Ha. en una primera fase.
La empresa INDRA requiere de 100.000 metros cuadrados; Carburos Metálicos, de 90.000; la industria del Mar Chico, Montecillo y los talleres Este de la calle Moreras-Agfa, otros 100.000. Y es que, en total, las empresas ribereñas necesitan de unas 70 Hectáreas de suelo industrial neto productivo para empleos directos.
Puente Largo representa 2,9 millones de metros cuadrados, situados al norte de la ciudad, entre el barrio de La Montaña y el “puente largo” que cruza el río Jarama. En el sector, se habían previsto 344.714 metros cuadrados de suelo industrial, pero el nuevo Plan prevé aumentar esta extensión hasta los 800.000 metros; «necesarios si Aranjuez no quiere ser una ciudad-museo, una ciudad dormitorio, con poca vida y ninguna esperanza de trabajo para sus ciudadanos», según advierte el Ejecutivo Local.
Afortunadamente, el Real Sitio tiene muchas potencialidades: en agricultura, en servicios, en comercio y en turismo, pero tiene, además, capacidad y ambición industrial; la verdadera locomotora de cualquier desarrollo productivo.
El Plan Industrial observa que todas estas posibilidades son compatibles y que Aranjuez, más allá de ser villa y lugar de recreo y disfrute (por sus jardines, su naturaleza, su patrimonio histórico), puede y debe ser centro de alta producción; una ciudad industrialmente competitiva.
En el margen oeste de la carretera de Andalucía (A4), la Radial 4 y la vía del AVE (Madrid-Valencia), el Plan Industrial propone la creación de un gran polígono bien comunicado, denominado “Ciudad Inteligente”, de 300 a 400 Ha. a desarrollar en cuatro fases de ejecución, de 75 a 100 Ha. por fase.
La actuación da respuesta, de esta manera, a las aspiraciones de la ciudad ribereña por generar empleo de calidad y dar un impulso definitivo a las industrias que basan su producción en las nuevas tecnologías.
Los planes y proyectos de Madrid como plataforma logística olvidan incomprensiblemente a Aranjuez. Es por ello que el Plan Industrial apuesta por la creación de una Plataforma Logística en la zona oeste del municipio (Algodor), con una huella entorno a las 200 Ha., integrando en esta superficie un desarrollo logístico a nivel regional y nacional.
Esta Plataforma, en una zona privilegiada de la región, haría gravitar sobre la misma nuevas implantaciones que, de otro modo, podrían instalarse en Castilla-La Mancha.