El Gobierno regional no tiene en cuenta que cerca de 12.000 personas utilizaron sus servicios a lo largo de 2009
Los numerosos recortes presupuestarios que está llevando a cabo la Comunidad de Madrid supondrán un nuevo perjuicio para los ciudadanos de Aranjuez, ya que el Centro de Acceso Público a Internet (CAPI) situado en la Plaza de la Paloma (barrio de Las Aves) se ha visto obligado a cerrar sus puertas ante la negativa de la Comunidad de Madrid a continuar subvencionando el servicio.
Gestionado por ARACOVE, el CAPI abrió sus puertas en 2002, ofreciendo acceso gratuito a Internet y multitud de cursos de formación y alfabetización digital a numerosos ribereños y ribereñas que no pueden costearse el acceso a la red de redes ni los cursos de formación en ofimática o el uso básico de Internet que ofrecía el centro.
Sólo en 2009, este CAPI contó con cerca de 12.000 usos, lo que supone que una media de 35 usuarios diarios utilizando los 18 puestos de acceso a Internet con que contaba el CAPI.
La negativa de la Comunidad de Madrid a mantener en 2010 la aportación de 49.000 euros anuales que invertía supone, desde ayer lunes, 1 de febrero, dejar sin este servicio de acceso a las nuevas tecnologías a los miles de vecinos y vecinas que lo utilizaban regularmente, además de llevar al paro a los dos técnicos que se encargaban del correcto mantenimiento del centro.
LA COMUNIDAD NIEGA EL ACCESO A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
El cierre del CAPI de Aranjuez forma parte de la decisión de la Comunidad de Madrid de cerrar todas las instalaciones de este tipo con que contaba la región, una medida que tanto ARACOVE como el resto de Asociaciones de Desarrollo Rural y municipios afectados, independientemente del color de su gobierno, consideran injusta, dado que niega el acceso a Internet a personas que de otra manera tendrían muy difícil acercarse a las nuevas tecnologías y a todo lo que significan en la sociedad actual.
Para el portavoz del Gobierno socialista, Manuel Romero, “el cierre de los CAPIS es una muestra más de la política de la Comunidad de Madrid de alejar las nuevas tecnologías de la sociedad de la información a quienes más necesitan este tipo de acceso público, como ya sucediese con la negativa del gobierno regional a renunciar al Plan 2.0 del Gobierno de España para modernizar las aulas educativas, lo que suponía una inversión inicial de 200 millones de euros en los centros públicos de nuestra Comunidad”.
Una decisión difícil de explicar cuando la Comunidad de Madrid se encuentra a la cola en la informatización de los centros escolares, con un ordenador por cada ocho alumnos, sólo por delante de Baleares y Murcia (ver EL PAIS de hoy, martes 2 de febrero).
Hay que recordar que el Pleno Municipal instó a la Comunidad de Madrid a implantar este Plan en la región, en una decisión que contó con el apoyo de todos los grupos políticos de la corporación a excepción del PP, que votó en contra de la modernización de las aulas de la región, Aranjuez incluido.